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Burgos a través de sus esculturas urbanas

Burgos a través de sus esculturas urbanas

Una forma original de conocer Burgos, es por sus estatuas.

Recorrer las calles de Burgos, observar sus edificios, su arte urbano o sus detalles históricos, es altamente recomendable. Pero, ¿Y si nos paramos a observar algunas de las esculturas que salpican la ciudad? Puede que no conozcas todas, o que pases por delante cada día y te preguntes si hay alguna explicación detrás de ellas. Pues bien, hoy nos hemos propuesto darles vida y contarte por qué están ahí, haciendo que esta ciudad tenga (si cabe) aún más encanto.

Estatua del Cid

En el centro de la ciudad de Burgos, podemos encontrar una gran estatua de bronce de un guerrero montado a caballo que con su espada apunta al horizonte, desafiante, mostrando su coraje y su voluntad de llegar al final. Es la estatu del Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar, un emblema de esta ciudad.

La obra de arte es enorme aunque pesa más su valor simbólico que el artístico. También resulta curioso darse cuenta de que en ella más que la realidad histórica se busca la exaltación de un ideal heroico cristiano, el mito del guerrero, del caballero que lucho contra los infieles con su espada Tizona.


Escultura de la Castañera

Muy cerquita del arco santa maría y el puente de santa María, encontramos un monumento a la Castañera, obra el burgalés Bruno Cuevas en homenaje a este oficio o trabajo temporal, tan invernal y callejero como es la castañera. Especialmente, esta escultura busca en ella hacer homenaje a la misma mujer que solía ponerse precisamente en ese lugar a vender sus castañas, sin importar el frío que pudiera haber.


Monumento a Carlos III

En el contexto de su reinado, Carlos III fue un gobernante magnífico. Legisló a favor la vida del pueblo ayudando a mejorar las condiciones sociales de sus súbditos. De ahí, que los burgaleses hayan querido conmemorar este personaje histórico levantando una estatua en la propia Plaza Mayor.


Tetín y danzante

Este conjunto escultórico en bronce, del escultor Teodoro Ruiz, está dedicado a los tetines y danzantes. Se trata de una representación en tamaño real de estos personajes del folklore burgalés. Esta obra se situó en e centro de la ciudad, no sólo por la mera intención de decorar las calles, sino de evocar símbolos «queridos y arraigados» en el municipio.


Mujer con Paraguas

Detrás de esta pareja, observamos una chica con paraguas en el centro de una fuente que parece caminar sobre la Plaza de la Capitanía.

Se trata de una muchacha creada por Carlos Salazar «Salaguti» y que sigue la tendencia de otras ciudades de representar el tímido comienzo del otoño, estación que identificamos con la lluvia.


Escultura de Rafael Pedrosa

Obra del artista burgalés Cristino Díez, esta escultura representa a Rafael Pedrosa, primer torero de la historia de Burgos, que además de ser pionero en el arte del toreo, compartió carteles con los grandes matadores de los años 60 y finales de los 50. Un torero de raza, purista y con las ideas muy claras, que supo y quiso desde el principio llevar el nombre de Burgos por las mejores plazas españolas, francesas y de Portugal.


Camino de la Evolución Humana

Este conjunto de dos esculturas en tamaño real que representan al Homo Antecessor con su hijo de la mano, es obra del alavés Casto Solano y fue la elegida por los ciudadanos para remodelar el paseo Sierra de Atapuerca.

Esta escultura se explica como un metafórico homenaje al Homo Antecessor hallado en los yacimientos de la sierra de Atapuerca, además del intento de reflejar el continuo desarrollo del ser humano hasta llegar a la actualidad.