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Cruce de camino en Las Merindades

Cruce de camino en Las Merindades

Su excepcional belleza paisajística y su riqueza histórica y patrimonial hacen que la comarca burgalesa de Las Merindades sea uno de los enclaves más singulares de la provincia. Por su situación estratégica, a lo largo de los siglos muchos pueblos han sido los que han dejado su impronta en esta tierra y ahora podemos disfrutar de una de las rutas del románico más interesantes de la península ibérica, así como vestigios de construcciones romanas, árabes, torreones medievales, castillos y casas nobles de los señores que fijaron su hogar en localidades como Medina de Pomar o Espinosa de los Monteros, entre otros. 

Precisamente la localidad de Espinosa de los Monteros, situada en las estribaciones de la Cordillera Cantábrica, es uno de los conjuntos urbanos más bonitos de la región por su marcado carácter montañés y por estar plagado de palacios, casonas y torreones. Esa importancia histórica se refleja en una ruta heráldica, que también se puede visitar de manera virtual, que recorre desde el Museo de los Monteros del Rey, hasta los palacios de los Cuevas Velasco, el del Marqués de Chiloeches, la Casona de los Santayana o la renacentista parroquia de Santa Cecilia. 

En uno de esos edificios medievales de la villa espinosiega se localiza hoy una de las alternativas más atractivas como alojamiento y punto de partida para la visita a Espinosa de los Monteros y sus alrededores, el Hotel-Posada Torre de Berrueza. Este torreón del siglo XII reconvertido en hotel y restaurante por la pareja formada por Olga Ruiz-Rozas y Juan Miguel Ozalla hace cerca de 15 años, es uno de los lugares emblemáticos de la localidad. Fue el bastión de los Condes Martín del valle de Berrueza en Navarra, a quien el rey Alfonso VIII encomendó la labor de reconstruir la villa después de su destrucción total en el siglo XI y allí, dice la historia, que nació en 1508 Juan de Salazar y Espinosa, fundador de la ciudad de Asunción, actual capital de Paraguay.

Como explica Juan Miguel Ozalla, la atención personalizada a cada huésped y el ambiente acogedor y sofisticado tanto de las ocho habitaciones con las que cuenta, como de las estancias comunes, hacen que sea uno de los establecimientos más valorados de la zona. Además, su restaurante, en el que él mismo es el chef, esta dentro de la categoría Bib Gourmand de Guía Michelín al que pertenecen alrededor de 250 restaurantes de toda España y es uno de los 60 restaurantes españoles que participan en el evento Gout de France. «Lo que nos enorgullece a Olga y a mí es que gracias a Torre Berrueza, un pueblo como Espinosa, con menos de 2.000 habitantes, figure en la guía Michelín. Ya que esto le otorga reconocimiento y lo sitúa al mismo nivel de grandes ciudades como Madrid, Bilbao o Burgos». 

Para el cocinero vasco el secreto del éxito es buscar productos de proximidad de la máxima calidad, cuidados al máximo, para elaborar una cocina tradicional con toques de tendencia y con una cuidada presentación. «Mi prioridad son los alimentos naturales y de la zona, con los cuales elaboro la totalidad de los platos de la carta. También, me gusta cocinar sin estropear el producto, para ello dedico horas a la realización de nuevas elaboraciones».

Como destaca el propio Juan Miguel Ozalla, esta parte del norte de la provincia de Burgos es una gran desconocida y a pocos kilómetros del centro urbano de Espinosa de los Monteros se encuentran numerosos rincones dignos de visita. «Me conozco la zona de las Merindades como la palma de mi mano, porque he recorrido todos sus montes a pie y en bici. Así que muchas veces recomiendo a los huéspedes visitas a los rincones más emblemáticos de los alrededores e, incluso, les hago rutas que no figuran en las guías turísticas».

Al encontrarse en una zona de transición entre el clima oceánico y el continental el viajero puede disfrutar de rincones y paisajes de gran belleza con picos, miradores, cascadas y cuevas en las que la roca y el agua son los verdaderos protagonistas. El visitante no puede dejar de subir al Picón Blanco, una de las etapas más emocionantes de las últimas ediciones de la Vuelta Ciclista a Burgos y próxima llegada de una etapa de la Vuelta a España, disfrutar de la nieve en el portillo de Lunada, conocer las leyendas de las lagunas de Antuzanos o descubrir el valle del Bernacho a los pies del conocido Castro Valnera, un monte de más de 1.700 metros de altura. 

Tan espectacular como ese paisaje montañoso es el que dejan la multitud de ríos que atraviesan este territorio. Tal vez uno de los conjuntos arqueológicos y naturales más interesantes e importantes que podemos encontrar en nuestro país se encuentra en el complejo Kárstico de Ojo Guareña, declarado Monumento Natural por la Junta de Castilla y León. La ermita de san Bernabé recoge la evolución de la espiritualidad occidental a lo largo de los siglos desde el paleolítico hasta nuestros días y que sirve de punto de entrada a más de 100 kilómetros de galerías subterráneas escavadas por la acción del agua del río Guareña. Tampoco se puede dejar de visitar las cascadas que dejan, por ejemplo, el nacimiento del río Ansón, ya en Cantabria, o la Cascada de Salceda, una de las rutas más bellas que se pueden realizar en Las Merindades.